N. 77 .. TRAGEDIA. Ji i POR DON THOMM DE AñORPE. ACTORES. ¡Theodofio el Menor > Emperador del ¡Oriente. iEudofíi Emperatri ':;^ , fu muger. p/j«erM , hermana del Emperador. Paulino j Privado del Emperador Crifafio j Opueflo de Pulquería. Emorbio , Liberto de Crifafio. Layo 3 Liberto de Paulino- La Scena en Confiantinopla. AC T O I. SCENA I. 'Crif. E L fer dichoíb un hombre no * conftrte tu disfrutar la dicha mas cumpl¡da> cfta verdad con fu opinión resifle. jQué importará de Atropos larga vi- ^ da, I"* la fama, el aplaufo y la riqueza, “dalma eftá de lu opinión afida? Será ia robuftéz larga pereza, gigantea fu mayor infamia, fdfi Midas el oro fu pobreza* Culpara Ja carrera de Hlpodanaía: 'irá, que el Sol enfria, y nieve abraía, “"itiendo de apreheníion , como Lao- datnia: |0 fuerza imaginaria, nada efcant^ que contradices el ínayor contento con el mental cuidado , que me abraíaS D sxa ya el bacilante infiel tortr.éto, con que á mi pecho das , en duro pos- tro, motivo á que confiefe lo que fiento. Yo foy Criíafio , miento , que íby otro, verdad es, fantaíia no, es quimera, fegun en tu opinión , e¡ iuieio apotro. Crifafio me llamaba, quandoloera^ bordando en oro mi mayor realce, en el felice figlo de otra era. Mas oy , aunque á mis pies talares calce la imaginaria idea , que me aquexa, me abatira , per mas que yo me enfal« ce. A E4 ^ T^mlini El decir mi aprcKenfíon aun nó me de que ella en fus palabras de xa faS) el humo vago , que los ojos ciegaj ¡O lo que puede una vana quexa! Theodoíio Emperador j eu quien íe anega, (i a fu alabanza doy el primer pafo, el Leño , que al Occeano fe entrega; De aquel , que en fus virtudes nada efcafo. Menor llamado y para fer mas alto, oriental Sol , que influye fin acafo. Soy Girafol dichofo, y nunca falto, niega á mi vida de fu luz el fuego: pues con él oy mi ser dichofo efmalto. De efte modo me avila la educada edimaeion , que forma á la enfeñanza, quédelas Artes me debió acertada. Entre tan apacible y fiel bonanza, donde fia faltar nada , todo fobra, de la quietud no encuentro la aliinza: Del corazón humano la zozobra no fe efcufa en el viage de la vida, pues fu defeo nace del que cobra: Digolo yo , que en dicha^ tan cum* plida, fi el Cefar mucho aprecia mi perfona , de Pulquería fu hermana edá ofendida; Matrona es , que gobierna eda Go- ronaj ^ quien el Cefar y el Imperio todo yá la llaman Minerva , ya Belona: Ella es capaz del uno y otro modoj pero muger y acierto en tal gobier- no, á eda opinión la mía no acomodo. Si bien , mientras que pafa el duro Invierno, oculto como el alamo robudo, de fu furor las o;as del quaderno. Edo me aflige , aunque no (ue afilia to, me dé á entender, que entiende difsudo: mi Acciones fueran fiempre mas glo^j las, que el Cefar por si folo gobernafe con prendas , que le adornan mila»ro. fas; ^ * ' Y quando alguno al mando fe agre. gafe ifi I la Emperatriz Eudofia lo merece, por fer íii efpofa,y doda en lodaclaff Y quando no , Paulino no carece de efclarecidas , fibias y altas prendas, pues á íer fu Privado le engrandece. Si todas edas fon fallidas fendas, no fuera en mi muy vana la efperanzt Real fa,igre animo y letras eftupend Si mi po der mayor poder no alcan< za, ¿para que,peníárBÍento, me atormentas jde Adrea tengo acalb la balanza! Bien sé que no la tengo, n]assii< lientas al mando que pretendes, penfamienti edadidas palabras ufa atentas. El filvo , Palaciego cumplimisow ufa con todos ; pero á tu enemiga j i muy alagueña da el rendimiento. Canta Syrena , Cocodrilo inftiga> fi ella llorare , llora tu con ellaj y fi rie , con rifa mas la obliga. Y mientras tanto que la liiav® trella me facilita rumbo afianzado, borre el figilo la ambiciofa liuelU) y Emorbio no la entienda , f diado. * Cri * * . * * * i* h SC& si o: ¡ 3 ) í SCENA II‘ Crifafio y Emorhio* Imorb. Bufcando vueftra períbna todo el Palacio , Señor, he diícurrido. Crif. Tu amor mi mayor cariño abona. Pero ya que me has hallado, jdi , qué quieres , Morbioá F«ori. Daros avilo j como a bufcaros a cafa vino un criado - de Pulquería j y yo juzgando que en el recado hny malicia,' para daros la noticia os vengo , Señor , bufcando. tif. ¿Qué malicia puede haber en el recado? órb. Pulquería, fobre fer con vos muy íéría, tiene ítsbrado poder: por ai dicen , que ofendida de vneftra mucha opinión, folicita la trayeion para quitaros la vida. 'ríf. Por el Cielo Tobera no te juro , que fi atrevido en el templo de mi oido, de tu voz eco villano Suelve 3 reíonar aleve tan defacordado punto, feracaftigo muy leve aontra tu vida , pues miro •lae tu prefuncion traydora de mi pecho fiel defdora b lealtad que refpiro. iPulqueria contra mi ¡®n ella caber traición! la mayor perfección "^bias con tanta ofadia? dixera el recatado T ragedia. | que efcuchafe tus acentos? dixera fer penfamientos del amo , y no del criado. De Un criado la opinión fi á descifrarla me entrego, es papel , en cuyo pliego pone el amo la imprefion. Si ello es afii comunmente, ¿como contra quien venero tu labio in julio y fe vero, fe defata balbuciente? ¿Qué has villo en mi , ni PuIquería-i para hacerla mi enemiga? ¿Dices que te dá fatiga el que fe autoriza feria? con igualdad deíémpeñ'a del gobierno la grandeza; fi me mueflra Cu entereza, nadie la miró riíueña. Además , que aunque fu manGí ultrajafe mi perfona, ( que no hará ) fiempre la abontl ' el fer el Cefar fu hermano; porque fi ella fuera in juila y el Cefar lo permitiere, quiero lo que el Cefar quiere, y ningún temor me afuíla. Mas eftas condicionales fon tan diftantes propueftas, que en ella fon las opueflas de fu perfección feñales. Díganlo fu gran clemencia, fu gobierno , niageftad, fu jullicia , íii piedad, talento, aliento y prudencia. Yo no hallo en Pulquería faitai^ y afsi otra vez mas atento, con tan atrevido aliento no empañes Luna tan alta. Mi labio la voz refifta, que es improprio que contigo eomunique lo que digo; A a Vete T vete luegd ae nii vifta. “Britorb. Yerro fue de buena ley, que qual criado os profefe. €rif> Pues no cumplifte con eíb, que antes que el Amo es el Rey. ^tnorb. Yo en el Cefar no he tocado con el menor penfamiento. Crif» Igual fue tu arrevimiento en hablar mal del Privadoj y en mi fentir fue mas grave ' flecha } que^füc dirigida i donde hacer pudo la herida que en la Mágellad no cabe. "^rnorb. Conozco rai defatino, y enmendarlo folicito. Cn/. Todo mi enojo remito; yete , que viene Paulino. SCENA Iir. Paulino y Crifafio, En buena hora os encuentre mi cariño. Señor Crifafio,en cuyo terfo armiño mirando efloy la candidez mas fu* ma, q vueftro pecho para el Cefar fuma, holocaufto de aromas , que refpira defde la primer cuna , hafta la pyra. Cfif’ Donde el Sol refplandece con fus rayos, de lucimientos todos fon enfayos; y aíi, Señor Paulino, no me afóbra, q vueflra vifta en mi no encuentre smbra. Paul. Afi como del uno' al otro Polo no hay mas que un Sol , que quiere decir folo, en el Palacio de qualquicr Monarca de folo, ,y Sol la Mageílad fé marca. Bien sé que habíais del Cefar^ que mis rayos Paulino fin fu explendorfon ttifeíos'aeí^ ' En efte regio Alcázar de Theodof, de Oriente Emperador el mas ¿| riofo, que es de Trajanogenerofarama a quien la Corte Conftantinaaclai por único Monarca de fu Esfera del Sol la pariedad fe coníidera/ pues fi el Sol nace fobre el alto Móli acuchillando defde el Orizonte r” con fus rayos lasfombrasdeland che, jufticia haciendo defde el prim i i broch el tanto el Cefar al Sol fe le parecC) que de Turto el renombre leensrai dece, por fer diftributiva fu jufticia, que difpenfa el rigor, ó lacarlcit Si defpues que campea el Polife» el Padre de Saturno, no hay eftre en los once quadernos foberanos, ni menos en los concabos humaií á quien niegue benéficos favoresj el Zodiaco de todos fus fulgores; efto mifmoen elCefar(Diosleg de ) es epiteéto del mayor alarde; pues fi él alumbra grandes y pef ños, eftos fon de Theodoílo los jC^ué planeta , qué Aftro, bella j no es de fu luz flam’.gera cente J’ Qiié rudo lecho, Que pajiza», de fu arrebol beneficio no . Si Eudofia, que es fu elpofa rs f dece, , por él, qual Venus, aítfoí grandece. fi Pulquería ; Lucios T yagfdU del fol la»ofencla,nopor cfó arguye que fea propia aquella luz plateada, fino es que de fu hermano deri- vada, fi vos y yo tal vez refplandecemos, ü quien fino es al Cefar lo debemos^ Midamos lo que va de Cielo á tierra} quiero decir, lo que en la Plebe en- cierra eftc Sol de benéficos amores coa que difpenfa afable fus fulgores. ¿Que afligido á fus pies llegó lloran- do, que no volviefe fu piedad cantando? 3 Qué agraviado llegó á pedir jufti- cia, que quedaíé fin pena la malicia ? jQaé pretendiente de fu luz tem- prana, que no le anticipafe la mañana? iQuien fe atrevió á mirarle hito á hito, qne no quedafe ciego del delito? jQaé flor trifle, de lagrimas bañada, que no fuefe á fu luz refrigerada? Si al Sol celebra el mufico gilguero, a Theodofio también mi amor par- lero} y tanto, que contemplo que he pa- fado la raya de vaíallo a enamorado: mas qué mucho, fi amor apreciativo es mas q el tierno, el eficaz, el-vivo. Crif, Aunque el fimil es propio y ade- quado, y os habéis con razón bien remon- tado, ni lo primero , ni fegundo eftrano, quando al mifmo raudal que vos me baño} quefial Cefar te neis por Sol y folo, yo también le contemplo nnicQ A- polo. Solo lo que repara mi Ignorancia es , quevuertra eficaz leal inftancía, con buelo defufado en lo incentivo, afegure que rinde (apreciativo amor al Cefar , de tan alta fraíé, que folo á la Deidad es digna claíé» Paul. No en valde fiempre tuve com- placencia de hablar con vos , Varón de tanta ciencia: y por fi acafo no es lo que imagino, de burlaros de quien mal fe previno, afirmo , que efte modo apreciativo de finito valor , es relativo á las finitas cofas comunmente ' que puedan apreciarfe juftamente, llegando á conocer de fus valores, méritos baxos , medios y mayores} de cuya confequencia fe colige, que dixe bien, quando guílioíb dixe, que apreciativo amor al Cefar tégo, pues conlagro, fegun en él preyégo, correfpondiente amor apreciativo, fin tocar en el que es fuperlativo. Crif. Vano, cóclufo y enfeñado quedoj y pues ya detenerme aquí no puedo, cefe pue?, de efte asunto la materia, que un recado me han dado de Pul- quería: á ver q manda voy como es debido, que aan no creo que el Celar fe ha vellido, fervir quiero á los dos , por fi íé eí^ malta el oro del afeélo , fin la falta. Paul. Dichoíb rumbo vueftto afeélo, elige. Crif. Hallar el puerto el penfamiento elige, aunque alguna fofpecha , fiempre necia, la caftidad defdore de Lucrecia. ( ■ SCE- Paulino se EN A mi. Paulino folo. Paul. Ynqiiieto en el Theatr® del Mundo fe prefenta Crlfaíio ^ mal ftguro de una palió, que incauta le da guerra. Qué mal que fe perfuade, qué bien que fe atormenta aquel que quiere ofado á fu Opinión ceñir toda la Esfera. Que ignora me parece que fue naturaleza en roftros y opiniones' Yariablejmas que todo quaiito abrevia. • Crifafio fobre noble le adornan muchas letras, aias uno y otro invierte aquel que una pa^on le deígobierna. Del fabio verdadero es la lección primera el enmendar Cas faltas, y defpues con prudencia las agenas* gQue es ver un fabio de eftos tratar íin experiencia de la razón de Hilado, defvanecido de fus muchas letras? Engáñale el que juzga regir con la violencia ía Cathedra que guarda de un Gavinete la razón fecreta.. Crifafio es uno de eftos opuefto de Pulquería, que mal difimulado dice' fu roílro mas que no fu lengua* Camino errado elige, íe advierte y confidera que aunque es Pulquería fahiaj quaiquier muger en la végáza es terca. Dichofo yo , que gozo con una faz ferena del Cefar la privanza, y.ft!-nac:ódeEudofiaya,f. Si el Cefar me confuUa ^ dudas de paz y guerra, digo corno Vafallo quanto alcanza mi ruJa Si nada me preguntan, ^ no formo de ello quexa, fino antes bien me alegro, por no errar dclConfejoíu^r A u le ha mantenido * ™ con luílre mi nobleza, bien quiílo en el Palacio, y aplaudido en la mas diftaate Aldea, Uichulo me contemplo, Z’ nada me caula pena, á Dios y al Cefar firvo, ni el bien, ni el mal inmuta mi cadej cía. q di Yo voy á ver fi es tiempo de que fe vifta el Cefar, que oy fon los Santos Reyes, y á la capilla Real faldrá fu Altezfc * ACTO H. SCENA I. Theodofio , Pulquería y Eudofu, Thed. Difcreca , quaiito bella, preni hermofa. Emperatriz de Oriente , y aun dd Mundo, Sí mido mi poder con la amorofa dulce llama eficaz , en que me fúdo, quando á tus pies rendir , ó fabia Eli dolía! qiiiíiera coa afeólo fin (égundo lo que diña de la una á la otra Zona, por digna alfombra, yá que no cotona Y tu, fabia Pul quería, hermana mía) en quien defeanfa todo el Firmamí^® de la opulenta baila Monarquía ‘ _ que P ,í e Ci q p a: c q y y 1 Tragedia. 7 que es Solio Real Cefario aficco^ marchando viene con ruidoío eftruen- go que al golpe del uno y otro dia {1 acordado dulce movimiento ¿efteinple de los Allros veloz curfo {iriempo a quien fupera tu difeurfo: Efeuchadme las dos ) pues mutua- mente, fon iguales afedos enlazados^ 0 $ hallo tan unidas en mi mente^ que mis cariños cali equivocados^ dudando con el modo competente al valancear amor dulces alhagos, por fer mas fiel el fiel , libio parece, quando (abio equilibrio le engrandece. Vueftras Altezas , fi es que á la me- moria eonfultan con el tiempo yá pafado, creo fe acordarán de la vid^oriaj que no mis Armas , fino es el fagrado poder de Dios , por lauro de fu gloriaj alcanzo de Roylas el ofado, caudillo de los Citas y Rufianes, que á morir íé vinieron á mis manos. Dixe que Dios triunfó de mi ene- migo, y que mis manos fueron fu guadaña} y dixe bien , que un Rey que á Dios configo lleva por norte dequalquier campaña. Dios hace al Rey Miniftro del cañigo Wntra enemiga poderofa faña; y mas quando afuñando Mar y Tierra, fin caufa juña el parche intima guerra. Defde eñe día Marte foñoliento, Octaviana paz todo mi Imperio, |02o guftoíb , disfrutó contento tranquilidad con todo el Emúferio} mas ya defde oy el bélico ínftrumento Siierra publicará , con vituperio jd Perla Barabanes , que el Tratado ti® p,az con el Imperio ha quebrantado. Ya me dicen que el Barbíiro ane- >-vido do, de Alamendar fu amigo foeorrido ( Sarracénico Rey ) los dos haciendo á fuego y fangre el horror cumplido, á las humanas leyes excediendo: cada Rey cien mil hombres trae de guerra uno viene por Mar , otro por Tierra. Confidero que el numero es bas- tante para dar que temer á otro Monarca} mas mi pecho es de roca tan confiante; que nada de temor en él fe marca; fi bien como Soldado vigilante prevengo al enemigo fiera parca, en el cuidado del mayor defveio, con el deícuido del menor rezelo. Ya mis hueftes del todo prevenidas, para la marcha efperan fola mente que Imperiales las Aguilas temidas defarruguen el ocio, haciendo frente á las tropas del bárbaro atrevidas, para abreviar caftigo al delínquente, que ya como vencido le reputan, fegun fus pechos el valor reclutan, Efta jornada mi valor emprende en pefona, faliendo ala Campaña; mas una duda eleí5tiva adende, , fi no á olvidar , á rufpendt'r mi faña; y es , á qual de los dos mejor com< prebende para la belicofa digna hazaña, la véngala del Mar, y fu deftíno entre el grande Crifafio y gran Pau- lino. ■ Efta duda me tiene defvelado, por fer los dos en méritos iguales, que el camino eleftivo es arriefgado al peregrino en ocafiones tales; y afi , para no dar el pafo errado, del Notte obfervo náuticas feñales; y g faulino, y piíés vueílras. Altezas lo fon mío, de fu confeio la elección confio. Pttlq- El decir la primera ( o bella Eu- dofia ) _ mi parecer ,00 incluye magifterio» que donde fe halla vueftro gran dif- curfo , el e s lo mas , y lo demás es menos. Sé que gufta tu Alteza en cafos tales no fer fu parecer de los primeros, galantería que aprendió prudente , para alcanzar el único trofeo de los fiete prodigies de la fama, hijos de Alhenas , y fu Patrio fuelo. Hecha la falva al menor repar®, en el mayor á dífcurir empiezo. No ay cofa mas dificil, ni mas fácil, que dar á qualquier duda igual con-r que en el te mor de Dios eftá e ncia , qual bafa primitiva del cimiento Aqui aprendí lo fimple de palón,’ y de la fierpe el cautelofo Lecho ^ con la que diftinguir entre los bres pude caufas ocultas, por efeaos; afi como conoce la experiencia ’ por la fruta , el que es árbol malo J bueno. ’ Porvueftra vida, gran Señor, « , jüTOi (que es lo q mas en efta vidaquiyoJ que no dibuja el labio mi alabanj^j que efo fuera bufcar mi vituperio, fi no es daros indicios de qqe bufeo razón, que á mi razón dé funda» fejoj Fácil , porque ninguno lo reufa, dificil 5 porque raro le dá bueno. Ya , gran Señor, ha días que el ci- tado de Vuftra Mageftad , por fu precep- to , a mi condu bal , muy noble , muy valiente , diferéto, ,, conforme vueftro labio lo ^ capaz de dar y de tomar confej®) es cofa tan fabida y I 1 c c 4 a ( í li «i s a 9 0 9 ir n fu e] 1 p y í y T' rügeiid, |¡ ^dc ni cl Cefár^ ni todo el v&fto Im. todas acjuellas partes ioias prcciíasj peno ignoran los que á foplos delafama^ fon de Paulino tymbres verdaderos: ello ) zanjado mi reparo ¡ fundo en el opuefto myftico Hlencio^ con que calíais aquello que ignora- mos f y nos decis aquello que fabemos. tarazón de dudar es tan précifaj que no debe j Señora, el ofenderos; que nii duda no es replica que ar- guya» fino es humilde de aprender defeo. Bien fé que no ignoráis que al Rey íé debe con Ufo eñilo hablar nada encubi- erto, quando el dudoíb punto participa a fu vafallo fiel , ó á fu confe jo, { para que ventilada la materia, fe encuentre el fácil provechofo me- dio ) fin refervar la mas leve noticia, que pueda conducir para el acierto. Si el Cefar fulamente os confultafe «Paulino, Señora , bien penetro, qae no hubiera razón para la duda , o por mejor decir , pai-a el recelo ^ue de Crifafio ya tener esfuerza indicado , á lo menos del filendo: que aunque decís que de óbice ca- rece , fe compone bien quedar depu- efto, fin encontrar lugar en la confulta, «que fer afirmáis digno fugeto; porque fi lo es, ¿porque lugar no ti- ene > yfi no lo es , no es óbice quequeño. ella ambigüedad he reparado, y mas quando en Criíkfio noto y Veo que conftituyen un varón perfefío; y tanto que aun mejor que no ea Paulino; de la véngala juzgo eldefempeño, porque á Crilafio cnqucntro belú cofo , y á Paulino político mui dieílro: efta es mí duda , y mi voto es elle, vos elegid , Señor , el mejor medio. Pulq. Que al Rey fe deba hablar feriir cillamente, con lifo eftilo , claro y defcubieto, diciendole verdad fin artificio, pues lopraftíco, claro lo confiefcj pero decirle lo que no es del cafo, fubre fer necedad, es gaftar tiempo. Yiidecifo en dos fendas, 6 veredas, qual eílrangero al Cefar elloi vien- do , qual tomará pregunta; y de dos una, como experimentada le aconfejo : fi la mejor de la que fé le digo, ¿no me diréis , Señora-, en que lo yerro? decis queda Criíafi© en la confulta fin lugar , y por efe tan mal puerto, que indiciado es precifa la fofpecha» fundamentada folo en mi íilencio. Mas que agudo el reparo es cabilc^ _ fo , hijo de algún fofirtico defvelo: la véngala , Señora , no es mas quf una , repartirla entre dos es defacierto. Antes que con el Cefar "( Dios 1$ guarde) contraxefeis, Señora, el Himeneo, damas nobles, hermofas y diferetas, bien fabeís que á Palacio conduxcr ron por orden mía , para que eligí efe B fa io TanlÍH*. fa Alteza de entre tocias el bofcjoejo lo que no foí a pareeef ettih? «i mas de fu agrado > y aunque codas con la precifa aufenría «... eran , _ cada qual por fus gracias, digno ob- de la atención del Cefarjen vos fola pufo los ojos , fi yo el penfamiento, para daros , por fer la masperfeéta, la corona Imperial por digno pre- mio : ^ vos fola mi voz celebrar fupo, de las otras las gracias omitiendo, no por malicia , q no pudo haberla ; de elegir entre bueno lo mas bueno. Si efto entonces , Señora, fue injaf- ticia. ma á negocios de no menor cniDeñ» 4^110 nrfc íT 1..V f*. ^ ^ que no lo fueran fi lo fueran quando fon graves, folopor fen^. eítros. Theo> Negarme agradecido y nado enga, lut 1 todas agraviando mí filencio, por celebraros único prodigio, qual entre luzes fe celebra á Febo: elegir a Pauiíno , y no á C' iíaíio contiifd por delito de mi yerro, y tan digno de pena, que en mi abono difculpa de mi culpa en vano encu-_ entro. £ud. . Aunque el íimil es propio , me parece. que fobre claro , es poco lifongero. Al vereis que mi eftilo con los Reyes es breve , liíb , claro , puro y terfo. Thee. Apartado os habéis con digrefi- ones del punto fubftancial del argumento, y afi eefen por una y otra parte las replicas que tienen otro objeto, advirtiendo que nunca en la pói íia entra el difcreto, que no falga necio. Fuh- Pues ya , Cefaria Mageftad Au» guita, mi opinon á la vueftra fometiendo, y á la de Eudofía como tan prudente. de vueftra fiel condu(fta, fuera yerro, Pulq> Mayor lo fuera el que yo juzgafe, que el ferviros en mi no es lo pri mero» Con vueftra gran prudencial quilates quiliera que midiefeis de mi afefto, Pntq. No hai Aftrolabio que á raei^ fe atreva la maxima que encubre humano p cho. SCENA II. le? Theodofio , Eudofta. Eu'i. Parece que difg iftaiU va vueftra hermana Pulquería,' ^Tbeo. En ia condición que es feria; fignifica poco ó nada la entereza mefurada: ella es muger prodigiofa, difcreta , afable , amorofa, divina beldad humana. Eud. Reparad que i vueftra herinsn» dais los gages de la efpoiá. Theo. ¿Luego tu Alteza, Señora, de mi hermana tiene zelos? ¡6 que graciofos defvelos tiene amor de lo que adora! es niño , que fácil llora por 1- mas leve ocafion, y con pueril finrazon fe afufta fi oye alabar, aunque fea fin amar atri tu n r (itra qualquier perfección* Mas efta zelofa pena le da exil^encia mayor porque fin zelos amor es fin miel ruda colmena: no es buena calma ferena para la nave aprefiada> ni mufica concertada la que las faifas no admite) ni luz ) fino la compite la fombra mas atezada. Por eíb vueftra pafíon no efiraño , Eudofia divina; que de amor en la oficina es deípacho de caxon: tampoco la finrazon de quien llegáis á temef) pudo , Señora , ofender á Pulquería , a vos , ni á mí) que el zelofo frenesí hace montes de alfiler. Si los zelos folaments de la vulgar caula fueran, en mi , Señor j no eftu vieran, que no foy tan imprudente; fon zelos de otra accidente, que no tocan al vendado , fino á la razón de eftado, hijos de tan alta ley, que fienten el ver de un Rey el poder efclavizado. Pulquería... í"i>eo. Por vueftra vida que no pafeis adelante; porque no eftoi ignorante de contienda tan reñida. Vos os halláis ofendida áe que á Pulquería mi hermana, w de la pena inhumana de que gobierne mi Imperio, eomo fi en el cautiverio fuera la cadena vuna. Tragedia. Sí tu Alteza experimentaíe los afanes que acarrea el gobierno de una aldea, fiendo de tan ruda cía fe, nó dudo que deípreciaíe el Imperial que apetece, a vifta de lo que crece fu politico cuidado, de cuyo afan defvelado argos de fueño carece. Si de Pulquería los brazos fueron mi cuna primera, {que OS admira que la quiera en premio de fus abrazos^ eftos cariñoíbs lazos no os ofenden , ni es razón que hagais quexa de mi don, quando vos tan mejorada , á Pulquería di la nada, y a vos todo el corazón. Pulquería manda mi eftado, yo á Pulqueria , y vos a mi; cierto que en mi vida vi enojo tan mal fundado» Yo pudiera querellado, darme por mui ofendido, porque habéis por mas tenidé el oropel del gobierno, que el Emperador , que, tierno de vos vive pofeicio; jMas que digo? yo querellad yo enojo ? yo fentimiento? ni aun para quexarfe aliento tiene contra vos mi eftrella; y fi atrevimiento en ella conftruyera lo elevada, de fu epiciclo arrancada á inffuxos de mi defvelo, baxaria defde el Cielo á vueftro pies humillada. JEud, Bien fe , Señor , lo que os debo^ no es mi memoria inconftante, B z y, 1 '^ y por efto como amaníe a pedir zelos me atrevo: ellos fon de amor el eebo, cortiu üíAiílcib ^ y afi perdoí^ar debeís en mi la preciíioii de decillos; , que aquel que pudo encubríllos, ni fabe amar ^ ni cña en si. El afeélo de querer, con fervores de el amar, ni del Fabonio aguantar pudo alhagueño mecer. Todo le dá que temer, nada le dexa guftofo, '' fino el objeto a morolo, efpejo donde fe mira, por quien llora , y no fufpira de fu aliento efcrupulofo. Eftofupuefto, Señor, no os admire, no , que lea mi defeo qual defea á mi bien el bien mayor: vos lo fois, y en el favor que hacéis á Pulquería , pudo mi penfamiento , que es rudo, imaginar el defairej mas pues vos la hacéis donaire ni lo alcanzo , ni lo dudo. ^ Yo no defeo el mandar, , íér mandada íi defeoj mas elle digno trofeo folo a vos pudo llegar. A Pulquería el motejar defde aqui , Señor , no afpiro, y mas quando en ella miro el ya divulgado intento de bufear en un Convento el mas ehriftiano retiro. 'Tloeo. Efa es una voz , que vaga, de fundamento carece. ' Tud. Aíi dicen lo apetece; mas aunque aíl no lo haga. Paultaéi ni rae irrita , ni me hila» Tbeo. Sea lo que fuere , ahou refponderos , gran Señora no puedo , porque es el día de Ja Sacra Epifanía; y de ir á la Iglefia es hora. Eud. Yá la guardia cilá rendida y la grandeza os efpera. Theo. Por no dexaros , qulfiera que eftuviera recogida. ' Eud. Guarde el Cielo vueftra vida para honor de efta corona. Theo. Si ha de fer con lo que abon» mi cariño , que ibis vos... Eud Mil años os guarde Dios. Tbeo. Muchos mas vueftra perfona SCENA III. k Eudofia [ola, Eud. No hai alhaja mas preciofa, que la que es apetecida, . aunque el mérito la falte, que la dá la fantasía. Mientras que la pofedon el quilate no defcifra, por el brillo de un criftal el diamante defeftima. 'No hai razón que á la razoa pueda dar lección mas viva, que la pofefíon le dá al defeo , que le incita. Yo conficfo , que el regir una vafta Monarquía, ferá , fegun todos dicen, centro de inmenfas fatigas. / Pero mientras que no lleg* de teórica tan fabida la praékica que de feo, I que ciencia ferá la mía* Podré decir lo que diceUí delixan4o , qual deliran en decir mal > como de lo Qu<* **’'*'^^ eltiman. jQue no vea yo á ninguno ' de los que al mando deftiiian^ que no apetezca guftofo iin tan decantado acíbar ? Oac será ? ¿ferá obediencia' á fu R.ey } por quien fe anttnan) ii bufear el bien común « coda de fu fatiga i Lo que debe fer es ello : no averiguo fi pradlican; porque mal fín experiencia lo averigua la malicia. Pulquería con el manejo fe halla tan bien avenida^ que aunque dice que la pe^^ parece que no la agrima. Todo por su manO paíá) ella fe halla obedecida) y creo que antes que á mí todos la hincan la rodilla. Si yo quiero hacer mercedes^ han de fer tan de Jufticiaj que no ha de tener la gracia la licencia mas concifa. No dudo que yo la debo ti haber fido elegida para efpofa de Theodofio^ enrre bellezas mas dignas. Tampoco de mi progenie la fobervia mal nacida defvanecer pudo en mí memorias que fifcaltzan. Lo primero que en Athenas^ científica madre mía, sprendi , fue á conocer que nací defconocida. Defde la choza al Palacio parece que hai infinita díftancia.) y en mi fe ve H que es ana fofiflería. Todo ello bien lo cónoZCOj mas no puede el alma mia fofegar , mientras defea alcanzar lo que porfia. Quando no lo conociera, es Pulquería tan altiva> que fí yo olvidar fupiera ella me lo acordaría. Buena experiencia haí de'mi oy : eri efte mifmo dia experimente que el Cefar fu General promovía. Entre CnTafio y Paulino> dudaba el Cefar, y altiva^ con el íimil de mi afeenfoy á uno eleva > y a otro humilla. Diílmular fue precifo medio g que al fin me deílina para que el tiempo ) y la induftría cadenas que arraílro liman. Y pues Theodofio me adora^ tenga paciencia la envidia) que el amor hace milagroS) fí la indufiria le apadrina. Muger foy ) fabi'é fingir* el mifmo fexo me inclina; íl ella dél fe aprovechare) que venza quien mejor finja. ACTO III. SCENA I. r ! l Paulino y Layo, Paul. Mucho el dolor me fatiga* Layo. Aqui fentaros ) Sí ñor, podréis para defcatTar, y entre tanto podre yo ir |/ TaitUnS, ir por la (illa ele manos á cafa. Paul. ¡V algame Dios ! Layo. Parece que cada inftante mas os aprieta el dolor. Paul. Si j Amigo , y es de tal fuerte^ que fülo en ella ocafion he fentido de la gota el tormento mas atroz > pues parece que en la pierna^ todo el fuego introducid del edificio Troy ano el mórbido infiel Synón j ' mas aunque mucho me^ aflige efta pena > no es menor la que por otro camino combate mi corazón. Xayo. Por efo dixo un diícreto, que un mal íblo y qual traydoí^ í¡ no viene acompañado> pocas veces fe atreviój mas vueftra pena legunda no puedo adivinar yo. Paul. ¿Es pofible , Layo^ Amigo, que ignoras mi corazón ? y al cabo de tanto tiempo que me íirves , y que yo, coino á hijo , y no criado te traté > ¿tu comprehenfion no confidere , no advierta que efte exquifito dolor que fíento en el pecho , nace de no haber podido ( ay Dios ! ) ir acompañando al Cefar, que ya en publico fali» de Santa Sofia á la Iglefia, por (ér y como fabes , hoi día de los Santos Reyes, Epifanía de Dios, á quien el Latino fabio manifeílacion llamó I i"?-’'* l>aftante N para un Vafallo , tan amante de fu f^ey, * tan querido de fu amor í difeurri que defde luego facafes la conclufion * de un argumento leal, que replica no admitió. Layo. No puedo negar que fu® gran falta de reflexión ; y mas quando fiempre vi que efe afefto fuperior fupo dominar dolencias, y aun dominaros á vos. Paul. O Layo ! como te vales de lo que una vez mi voz te dixo fi no me engaño, en otra igual ocafion. Layo. Mal pudiera de otra forma parecer difereto yo j y mas quando en eflie cafo falcaba la imitación, principal regla del Arte, Anacoreta invención. Paul. Eudofia la Emperatriz hacia aquí viene ) y pues no puedo eflár en fu prefencia Tentado , ni mi dolor permitirá eftár en pie, vamos de aquí ; ¡mas ay Dios, que no puedo dar un pafo ! ó vida humana , á quien di* . la naturaleza débil robuda la propenfion ! Layo. Pues ya que andar no podeH( á bufear la filia voy. Paul. Según eftoy , me parece que efo ha de fer lo mejor. i, 1 * j ÍCÍ‘ ) TB SCENA ir. Pulquería y Paulino, $lq. No te levantes , efpera, 'que ya se que fatigado de la gota eftás } y fuera mas que Mageílad , quimera^ ufar de menos agrado. Diofes de la tierra fon los Reyes , y pues que -vi Dios difpen fa en la ocafton que enferma el hombre j raaoa es el difpen far en mi. No confine la grandeza de la Regia M age dad en una efquiva entereza» que fe niegue á la fineza de una dulce feriedad. No ha de fer fiera que efpante Rey que los hombres domina» que íi el Rey es arrogante» el Vafallo mas confiante al monte el paíb encamina. Poco reyna el Rey j que altivo domina muchas Regiones» fi con piadofo atraélivo no grangea apreciativo #1 Reyno de corazones. ¿De fer quien foy dexo yo porque delante de mi fe fíente un enfermo ? no : antes bien conligo yo teynar dos veces en ti. Efto quiero praélicar E ara mi mayor lucir, onrarme quiero en honrar : de Reyes es propio el dar» I de Vafallos recibir. "««/. Vüeílra mucha diícrecion» y qo menor Crifliandad» f* fOgedU* con lo que pudo objeción» añade nuevo blafon á la Regia Mageílad. En fu Trono Real Tentado el grande Aiexandro un día halló á un herido Soldado» que cafi ya defangrado levantarfe no podía. £l Monarca condolido» olvidando le fevero» con real pecho enternecido» dexó Tentado al herido, y le firvió de enfermero. Eflo que en él fue laudable y dignó de admiración» en vos es mas admirable» porque en el fue compenfable» lo que en vos preciofo dón. Porque fí herido el Soldado por fu Rey daba la vida» no fue mucho » con agrado de Alexandro fuefe honrado» como cauía de la herida. Yo padezco una dolencia, hija de mi sér mortal» y vueñra mucha clemencia»^ parece que a competencia la quiere hacer natural. Ojalá fuera mi aliento tributo de tal favor, para que afi el penfamientq no padecieíé el tormento del negativo dolor. Pulq^ ba mas ¥íicáz razón la dá fiempre la experiencia: ella dixo en la ocafion . de vueftro fiel corazón el honor de fu excelencia. PauL Con eíé favor dichofo ningún daño temeré. Pul; Bien puedes » fi el maliciofo 1 * no te acumula enviáiofo la falta del no se qué. Paul. Si mi enemigo no fabe abultar mas mi delito^ no sé qué , no es cofa grave } y en el hombre fiempre cabe efe común fobre eferíto. Pulq^ El que un rio pafar quiere, con gran temor pifa el vado, no fe arroja , fino infiere, en cada pafo que adquiere, dexar fu orgullo burlado. Afi el que mira , envidiando la corriente de una dicha, poco á poco va ideando, por el no sé qué empezando la mas eílraña defdicha. Paul. Si Eudofia aquí no viniera fobre el afunto propuefto, yo Señora , os reípondiera, que fi efe cafo fe diera quedaba yo mas bien puedo* E(b no llego á entender. Paul. Pues es fácil de advertir, porque fiempre el merecer, mucho mas que el obtener llegó mi pecho á elegir. SCENA III. r* Paulino f Pulquería y Eudofia, Eud. Paulino , no te levantes, fientate ya , y confidera que no añade mi refpeto circunftancia al de Pulquería. Iguales ion en un todo, fi fe mide con la alteza de la Mageftad , que al Trono nuefiras dos frentes eleva. Efto digo , por hacerme Paulino, la merced que no debiera porque fi el mérito miae ’ en el adoro a fu Alteza. Yo fubi al Monte del Valí* fiempre en la cima Pulqueria * fue atalaya dominante de la roca mas fuprema. i Efto fupuefto 5 bien puedes fin turbarte mi prefencia el disfrutar por enfermo fu cariño y mi fineza. Pulq. Vueftra propuefta , Señora, ningún camino me dexa para poder dignamente refponder como debiera. La comparación odiofa, aunque íéa la modeftia quien la proponga, fe vé fer de la difeordia prenda. Si á conceder me difpongc^ agravio vueftra Grandezaj fi niego , niego lo mifmo que concede la exiftencia. Política llaman á efto, mas es politica necia gaftar el tiempo en palabras, que ninguno las aprecia. £1 que las oye ya faba que íbn liíon jas caferas ; y que el decirlas no mas al quedas dice le cueftan. Por eíb , Señora , elijo apartar de la propuefta, - fi el peníámiento á ia duda, á la refpuefta la lengua. Lo que folo decir puedo, es j que íby del todo Yueftraj y que el íérlo fin lifonja el alma me lifonjeai Paul. Al bien templado inftrumefl f de palabras tan diferetas, h r 6í parece que fe permite tni enfermedad menos terca* Te hallas mejor i iul* Si y Señora 5 pero no tanto y que pueda omitir el disfrutar la permitida licencia. Mas yo creo G fútiles vuelbos difcurfos fe elevan^ a 1 -i dulce coníbnancia ferá falud la dolencia. ¡tlq. Se parece efa lifonja ala que apuntada queda. fiui No es liibnja y gran Señora laque realidad fe prueba. Muchos exemplares pueden de mi verdad fer defenfa, fin que le falte el apoyo de la pagina fuprema. Saúl y el Rey de Ifrael^ a.lafonora cadencia el efpiritu domaba> que le daba cruda guerra. De Damon dice Galeno, que de fu lyra la cuerda la locura de un mancebo pudo enfrenar fu cadencia. Peón Medico á un enfermo que fe hallaba ya en eftrema, que le cantafen mando, y fanó con la receta. Bien sé que diréis , Señora, que hay notable diferencda áel difcurrir al cantar, ¿e palabras á cadencias 5 Pero de ai el arguráento nace de la mayor fuerza, loque va defde un fentido * la racional potencia. Si la mufica es capaz, *on lo que fuá ve deieyta^ T ragedU, .17 entrando por los feiitidos, aliviar una dolencia. £l inteleélual difcuríb en converfacion difcreta, en el alma y en el cuerpo ^ alivia quanto penetra. La confonancia íentido$ animaticos alegra; mas el dulce entendimiento el alma y cuerpo deleyta. . De las pañones del alma a! cuerpo tracen dolencias, con que el todo por la parte > tomando , todo fe enmienda. Del Medico de mas fama la mejor falud fe efpera j cotejad qual es mejor entre fentido y potencia. , Pu!q. Al fofiltico argumento mucho refponder pudiera ; pero no hay tiempo , que ya a Palacio llega el Cefar. O Paul. Sobre un nevado Ciuie genero» fo, ^ ^ , de marfil animado promontorio, mejor que el de Alexañdro Bucean torio, fe dexa ver el Cefar belicofb. Difeño de Ja villa dclicioít> de fiis Vafallos es al confiftoríoi tanto que de fu amor gratulatorio íeñas dan con el viva earifiofo. Ya, fe acerca á Palacio, ya í? opea^ ya los Satrapas llegan al eftrívo, ya el bruto alborotado fe efcarcea. Ya fube la efcaleraj y á fu arribo el tapete fu planta lifonjea, quedando de befarla mas altivo* c A SCE- Vaalinó» ** SCENA IV. paulino, Pulquería, y T eodofio y Eudofix y T ropa de Cortesanos, Paul. Mil veces y Señor > rendido vueftros pies befo humillado i :mas ay de mi y defdichado ! que del dolor oprimido no puedo llegar ( ¡6 Cielos ! ) á vueftras inviélas plantas. Teod. No te caufen penas tantas cfos rendidos defvelosj que íi el achaque embarazos difpone > porque fe aplaque valido del mifmo achaque, mi amor te ofrece los brazos* !E«d. Exprefion tan cariñofa merece tan fiel Vafailo. Paul Méritos en mi no hallo para dicha tan gloriofa. J'eod. Méritos te dio la ley que profefas a mi amor : tu eres del Rey acreedor, razón es te pague eíRey. Amor con amor fe paga (dice el adagio vulgar, con amor te he de pagar» porque aíi te fatisfaga. Tu dueño Coy natural} pero fi en amar me excedes con lo mucho que me quieres, vengo á fer tu defiguaí. El que es verdadero amor, quiere amar y fer amado, y fin efto , mal pagado executa á fu deudor. Como Vafailo tu ley fupo amar quanto alcanzo, excederte quiero yo, y fer «n amarte Rey. Otro Vaíallo mejor que tu no le encontraré, ni tu encontrarás , á fé, otro Rey con tanto amor. Y porque el vallo Emisferl» íepa el perfedo reynar, confifte en el conquiftar corazones á fu Imperio. Yo mifmo te he de llevar firviendote de bracero, donde el dolor tan fevero puedas un rato aliviar. Y aunque digo que conquifto. corazones , no es el tuyo, que en el mió bien arguyo lo que tan claro fe ha vifto, Dar á todos exemplar quiero de mi proceder, para que lleguen á vér lo que no deben dudar. Si del Rey , al vivo éxemplo^ todo el Orbe fe compone, y el Rey amar ño difpone, que no es amado conceniplo< Si corazones defea el Rey, con razón arguyo, * que no ha de tener el fuyo á donde nadie le vea. Quiero decir , que es precifí fu corazón gencrofo, de tal qual vez amorofo dé fu cariño algún vifo. Defte modo reynará defde el uno al otro Polo, y por un corazón folo infinitos ganará 5 Dame la mano Paulino. Paul. Perdóname , gran Señor, que de tan alto Tibor no foy digno. Teod. Pues íi no ¡/ j y, ...uy Dien que la vtoa dieras por mi amor ufano} «qué haré yo en darte la mana por ñneza tan cumplida ? PmI. Dar la vida por fu Rey es ley de qualquier Vafallo. ftod Y de agradecerlo , hallo al Rey le obliga la Ley. Paul. dirá la Magelfad con exceíb tan notable i Teod. Dirá , que el fer agradable puede qualquier feriedad. Paul. Vos ibis mi Rey foberano» yo vutftro humiide Vafallo : pues que tan alto me hallo no me dexeis de la mano. A temer , Señor j convida la fortuna defde aqui, quauto hay que fubir fubí^ mucho temo la caída. Quando el Sol llega á tocar el zenit de fu lucir^ como no hay mas que fubir^ luego empieza á declinar. No es mucho , no ^ que á dudar empieze de mi fortuna^ y que fu creciente Luna defde hoi empieze á menguar. Perdonadme y gran Señorj y no Vueftra Mageftad eftrañe que mi humildad fe ciegue á tanto cxplendor. Teod. ^Mi fineza has de pagar con una defconfianza ? El dia de la bonanza es vifpera del pefar. Efto ) Señor y no es mal pago^ que temer la eftrella dura puede 3 Señor, mi cordura, nu temer de.vueftro alhago. Afi como en alia Torre T^HgJtúia. el Alante lu vida, por temor de la caída de una cuerda la focorre, Afi , Señor , de tu mano fe focorre mi efperanza, y fin fer defconfianza, apetezco el pafo llano. Nunca tan alto fubí; iqué mucho es que la Regioo eílrañe mi complexión en donde nunca me vi ^ La defconfianza mia nace , de que fi elevada mi humildad fe vé , olvidada delire la fantaíla. Eftos fueron mis temores, mas (I os enojan , Señor, no tendré ya mas temor de tan fupremos favores. T eod. Vén , que mi amor te afegura^ no tienes que recelar. Paul. A quanto pudo llegar llegó , Señor , mi ventura» T eod. Vén , Paulino. ' Paul. Soy tu efclavo. Teod. Que hacer á mi amor no queda Paul. Si queda. T eod. Qué ? Paul. Que á la rueda la pongáis , Señor , un clavo. - Teod. Yo fe le pondré, y tan fuertqj, que no pueda la fortuna ferte fu rueda importuna haíta que llegue la muerte* S C E N A V. Eudofta y Pulquería» Eud. Honras fon bien merecidas las que el Cefar dá á Paulino. C 2 Es ZO Ttmitno, «K rwr^£9 JU«i^ V4X4 T sxx«*^ y de prendas tan fubídas> que fon de todas tenidas en grado muy excefivo. Eud. Áíí también lo concibo j Vamos al Cefar fíguiendo ? Enlq- Varaos j y os iré ílrviendo* en que gran galio recibo. ACTO IV. S C E N A I. Crifafio y Emorhio, ’Crif. Por fer dia en que la Tglefia celebra los l^eyes Santos, _ que á Belén defde el Oriente felizmente caminaron. Aplaudido de la Plebe^ de los Nobles cortejado, al Templo de Santa Sofia oy fue el gran Cefar Criftlano. Allí oyó Mifa , y devoto el Real exemplo tomando de los tres Reyes de OrientCj íé hizo de Dios tributario. Acabada ya la Mifa^ para tomar el-caballo falió el Cefar á la puerta, , y fu cariño á los labios. En efta ocafion un pobre, no quiero decir villano, que Íí el gaban lo confiv;ra, fu proceder lo ha negado. Llegó , como digo , al Celar, y entre refueíto y rurbado, el entendimiento decía lo que callaba fu labio. Surpeadieioufe los Nobles, «eiuvw ci vaciar m p^.^, , y los roldados de Guardia ' quifieron atropellarlo AI Capitán de U Gu„ji, miro el Cefar enojado, remedio que fácil pufo* aun mas que filencio , nafnin Sin excepción de ’p^rC qualqmer Rey eftá obligado a dar Audiencia, aunque lea fi fe - la piden al pafo. Tomó aliento el labrador y el Celar , con dulce agrado, le preguntó , que quería, dándole fu regia mano. El fe la besó ,>y deípues con eíHlo Ufo y llano, le dixo : yo foy , Señor, pobre milero Hortelano : En mi Huerta , Dios bendito, tengo , Señor , un manzano, que á fu tiempo mas que de hojas elU de fruto poblado. Solo ogaño eftuvo pobre j mas aunque pobre , no tanto que en una fola manzana mucho fruto no haya dado. Eda es , Señor , la manzana; y de lli gaban facando la manzana que decía, fue de todos nuevo pafino. Es disforme por lo grande, color blanco y encarnado, tan hermofa , que pudírra fer del mundo nuevo ellrago. Tomadla , Señor , queaDíflS) ( profiguió el buen Hortelano) y al Rey es á quien fe debe dar lo mejor y mas fano. Tomóla el Cefar guftow? y cou fuá ve agafa jo F« ill< T ragedU. Mili mandó fé le diefen (O oro dos mil ducados. Del Ctífar la dignación^ V fencillo del regalo, fue de todos los prefentes ' Igualmente celebrado. Los dos á correlpondíencia cumplieron Rey y Vafall«, quedando el uno férvido, como el otro bien pagado. Fuele el buen hombre á fu cafa^ y el Cefar á fu Palacio, habiendo entregado antes la manzana á mi cuidado. No sé con que fin la guarda, n. Aguarda , Señor , que Layo el criado de Paulino hacia qui mueve los pafos. S C E N A II. Láyo , Crifafio y Emorbio, ■«yo. Gracias á Dios que os hallé. Si. ñor Crifafio , que a fé que me cueila buen cuidado. Crif, jPues para que me has bufcado? ¿«yo. £i para que no lo sé, folo deciros podré, que el Cefar ( que el Cielo guarde ) de fu amor haciendo alarde, que profefa a mi Señor Pauiioo ; con fino amor, haliando que enfermo eftaba, J y que impedido fe hallaba para dar un folo palo, tufidolido de efte cafo • *n fu camara le entró } * cuyo tiempo llegó íl Medico de fu Alteza, *1 que con gran entereza dixo que era de cuídadó el dolor , y que evacuado importaba que allí fuefe de fangre , para que hicielé refrenar la irritación del humor , y al corazón no fubiefe 5 con que al punto fe halló el aparato junto, y eílando el Cefar delante, la fangria en un inflante fe hizo : y por no moleftar, dexo , Señor , de contar, ’ defpues de muchos favores, los cariñoíbs temores en que quedan cuidadolbs los reales y generofos pechos del Cefar, Pulquería y Eudofía : y á la materia voy de veniros bufcando : y ella confifte , en que quando la fangria fe acabó, el sran Cefar me mandó O que os buícafe y os dixefé, • que vueftra perfona fueíe al inllante a fu prefencia, con que yo con diligencia todo el Palacio he corrido, y de no hallaros , perdido cali impaciente me vi, , halla que llegando aquí configo 3 habiéndoos hallado, daros , Señor , el recado 3 que el Cefar me envió. Crif El cuidado eílimo yo. Zayo. Cumplo con mi obligación. Crif Bien merece galardón cumplir con tanto cuidado. Layo. Me precio dedjuen criado. Crif. Pues que del Cefar lo foi, a ver que me manda voi. SCE- SCEí^A m. fautinó. Pulquería y Layo, Tulq. Layo ? Layo. Señora. Pulq^ Qué es efto^ ¿con tan grave negligencia te olvidas de la aüílencia de Paulino , que indirpueíl;» fe halla en la cama t %ayo. En efto no le falto 9 pues enviado fui del Cefar á un recado > y antes que mi Amo es el Rey. Pulq. Pues Gumplifte aquefa leyj v¿ á cumplir la de criado. se EN A IV. Pulquería [ola, Pulq. Canfada de afiftir á los negocios arduos^ que en el gobierno ion civiles y politices cuidados» A folas he querido tomar algún defeanfo, hurtándole al gobierno \ á mi pefar lo breve de eñe rato» Siento el tiempo que corre, y que fí en el me paro, precifo es que el relox del Real gobierno tenga grave atrafo. Si el Sol , Alma del Orbe, parafe fus caballos lo breve de un inftante, todo el mundo fe viera conturbado» Lo mifmo á un Rey le pala, Alma de fus Vafallos, que viven mientras viven las]ttzes que difpenfa fu Zodiaco. l c Por efo el Rey y el Sol para tomar defeanfo fus luzes fubftituyen. El Sol en Luna , el Rey en fu vado. Mas yo que no foy Rey, ni menos Sol , me hallo á gobernar , Monarca de un Imperio los ámbitos efp ¿Quien , Cielos , me ha metido en eñe infaufto Caucafo, qual nuevo Prometeo, á fer del aguila voraz fangrún*- paño? Amor que al Cefar tengo es Tolo el que ha llevado mi corazón á fer de la cadena de oro triñe efclavot Que mucho (1 de cuna mis amorolbs brazos, firvieron al nacer del mas leal, feguro y hel defeanfi En ellos de las (ierpes, y venenofos lazos triunfó mejor Alcides con ios prudentes medios de mi en v < fayo. Creció , y creció mi amor, en todo tan hermanos, que fi el es un Briaréro, el mió es un gigante Centimanos Por efo al ver que Atlante I fe hallaba fatigado del pefo del gobierno quál Hercules cargue con fu sp**' to. No falta quien murmure, y diga defquiciado, con femeniles fuerzas fe ]é ha teñir el Cielo todo abaxo. -Mis femeniles fuerzas, fia el baiben , diez años oantuvo en equilibrio todo el gobierno delfe Imperio vaí? to. T ragedU, H Efta cauíá me mueVd á no dexar el mando, que fuera en mi mas culpa no evitar quaiido puedo tal pecado. SCENA V, Con efta prueba niego al envidíofo labio el crédito que ufurpa al fexo que acredita lo que mando* Si caftigar quillera juicios tan temerarios, bien fácil me feria, con dexar el gobierno entre fus mag- nos. Dexarlo (blicito, inas ello ha de fer quando .el Cefar , que oy es mozo, elle' de la experiencia acompañado. Confiefo que defeo pacifico defcanfo ; pero efto es impofible mientras me altera el pecho un íb- brefalco. Neftcrio , aquefe Obifpo que intenta ciego y vano, con fu doctrina nueva dexar aqueíle Imperio infícionado* Es caufa del recelo que teneo , imaginando « <- ® ® • que ali que me retire la cifma que oy fofooo , irá brotan* do. La Emperatriz Eudcfia,- parece que inclinando iu juicio al de-Neílorio, tiene ya fu rea! pecho cancerado. Dti Cefar y Paulino tenvo j mas Crifafio de Eudofta ligue el tema O ^ con que loj ¿gj peligran por dos la* dos. 7“ eodofio y Pnlqueria. T eod. Pulquería , hermana mía, columna de mi bafta Monarquía, partir contigo quiero el fumo gozo, que tengo del deílrozo, que han padecido en el mar y tierra los dos Reyes que publicaron guerra contra el Imperio ofados, faltando á los capítulos firmados. El Serraceno queda deftruido, del hambre y ted fu Exercito opri- mido 5 y el Perfa Barabanes anegado en el inmenfo piélago falado. Ella carta rae avila por exteníb la noticia que alegre te difpenlb, para que aplaudas la Divina mano de aquel Rey Soberano, que Omnipotente , por la caula nueítra quifo volver íu poderola dieílra. Parece que fufpenfa te has queda- do. ¿No te debe mi afedlo mas agrado ? Pulq. Eñaba imaginando que el Cielo en vos , ó Cefar , va forjando con beneficios de fu eterno Erario , un Heroe contra el pérfido adver- fario, que contra el mifrao Cielo le levan- ta y el tgfígo vertiendo fu garganta del .1 i| i M Paulino, del nuevo cifma , que plantar in- tenta. Neftorio digo j efe que fuftenta con barbaras fimplezasj que no hai en Chrifto dos naturales zas. . Efte es del Cielo enemigo claro ; y pues los vueftros fu Divino am*' paro fupo poftrar con brazo poderofo, fed vos con el amigo generofo, que no es bien, quando puede vuef- tra mano, negar al Cíelo , pecho que es Crif- tiano, retribución debida en viéloria del todo tan cumplida. Efa carta , Señor, es del IComano, • fuceíbr de San Pedro Soberano, contra Neftorio en ella fe declara j de vos laiglefia, gran Señor, fe am- para. cotejad las dos cartas , y en un día hallareis que la excelfa Monarquía de vos con buenas cartas fe ha ha- do : y pues diípenfa el premio anticipa- do, fabed. Señor , que puede, fi íe eno- ja deshacer el laurel hoja por hoja. S C E N A VI. Theodofio y Eudo/ta, Teod, Efperad , oíd , Pulquería. Eudof. ?Qaé es efto , Señor ? Teoi- Eudoíía ? Eudof. Pefame el haber llegado en ocafíon tan furzofa. que al parecer difguftaa, encuentre vueftra perfona T eoi. A eftarlo , vueftra prefeno: baftaria, (ógransii\ “ • á que mi mayor difgufto fe convirtiere en llfouja, Defde que mi frente auguftj , ciñó la facra corona, no me acuerdo haber tenido día de tan altas glorias} en él parece que el Cíela fu condición generofa, por darlo todo en un día oy las dichas amontona. Eudof. Pues ya me alegro , Señor, de haber llegado en buen hora, ll Teod. Para mi , mientras os veo fon buenas todas las horas, Eudof Viváis edades , Señor, eternas , como dichofas. A daros gracias venia de la ííneza amorofa que OS ha debido mi fe en el regalo::: T eod. O Señora ! no merece que le deis efe titulo } memoria de mí hna voluntad podéis llamarle. Eudof, Herraoía es la manzana } y tanto que de fu tamaño otra no me acuerdo haberla vifto. Teod. Al falir de Santa Sofia efta mañana de Mifa, por rara y efpecial cola rae la dio un pobre Hortelan(> con humildad cariíioíá } y á Crifafio mandé luego, que como á Reyna de todas las maravillas del Orbe; ( aqu** T ragtdh. T eod. Ya entiendo íó que decís, nó haya mas ( ó bella Eudoíia ! ) que no es razón que ella fea manzana dé la difcordiaj y no merece caftigo curíofidad que es tan corta. Eudof, donde vais , gran Señor"? T eod. A ella carta > que de Roma I el Papa me efcríbe , voy á refponder. J Eud. Elá corta aufencia fíente mí. amor. 7* eod. Porque el mío correíponda, en efcribíendo la carta volveré á fer maripofa. SCENA VIL ( aquella «mica y {ola tn fu efpecie ) á vueftras Aras facrificafe dichofa j I que oblaciones Ungulares no fe deben dár á otra Deidad , que no fe acredite j de fingular entre todas. Jluiof Por el titulo , Señor, era Pulquería acreedora, pues es de las maravillas I la maravilla de todas. W( 0 ¿ No me digáis de Pulquería, que es fu entereza de forma, que me tiene diiguftado. Hablemos pues > de otra cola : decidme , por vida mia> jla manzana era fabroía? correrpondia al tamaño fu dulzura ? Qué os afombra ? parece que os ha turbado mi pregunta > fí os eno/a mudaré converíacion. La novedad que en mi nota vueftra admiración , confiíle en la fatisfaccion corta que indica vueftra pregunta de la eftimacion notoria que hace mi cariño de vueftra fineza amorofa. Í eod ¿Conque fegun efo , vos os la comifteis ? nd. Sabroía me fupo brindar el gufto con fu dulzura , de forma, que parece que en faber ( me vino á pedir de boca. ^od. Yo me alegro de que fueíé tan dulce. "dof. Ya , Señor , goza de fu poquito de agrio con pregunta tan ociofa. Eudoftx fola. Eud. Válgame Dios , y que de trope- lías ■ en varias fantasías , mi dífcorfo, con vacilante curfo amotinados los fentidos turbados, mal díftintos, fluftúan laberintos cautelólos, de caminos dudofos , con rezelo de perder fu defvelo coh la vida, al mayor mal la mas feliz falida. La manzana ( ay de mi ! yo eftoi turbada, del Celar celebrada y aplaudida, y á mi poder venida por fineza de la mayor grandeza de fu mano, con eftilo el mas llano ( infiel def- tino ) la. regalé á Paulino , por lo raro; y fin hacer reparo ( ley funeíta ) al Cefar di 11 aieftra la refpuefta. Si el Cefar que es zelofo en fumo grado. D fabe Paulino. íabe que enagenando fu fioezaj no dexe mayor fuego fobra Ja ligereza cometida da. de haber inadvertida ( qué tormen- to I ) ^ / ACTO dicho con falíb aliento tanto enga- ño j recelo que algún daño íe me íiga j y contra mi configa eftrella ayrada hacerme de dichofa desdichada. jO lo que yerra acción precipita- da ! que mal aconfejada en lo qua obraj rara vez fe recobra en el eltado que tuvo j fin cuidado fu repofo. jO pecho cuidadoíb ! ¡o lance fiero ! ¡ó hado el mas fevero ! ¡o penfa- mientol no fatigues mí aliento confundido^ que no es delito un yerro inadver- tido. ¿que importará que el Cefar jo cuidado ! de que a Paulino he dado la man- zana y llegue verdad ufana á fu noticia> fi no cabe malicia en la perfona que el Cefar mifino abona? mas oyj Cielos, no nacen mis recelos de efte afun- tOi porque donde eftá el punto de mí daño folamente confifte en el engaño.^ ¡O manzana cruel ! ó fementida! prefagio de mi vida conturbada j al talamo arrojada por la Dioía, de mi bien envidiofa , porque fea de la difcordia idea confequente, á la primer ardiente voraz flama, guo á Dios , que la llama que oy íe funda^ SCENA 1. T eodofio y Layo, Layo. Deme vueftra Mageftad á befar fus reales plantas. T" £0d. Alza , Layo j y ditne prefto que hai de Paulino ? que el aln« eftá efperando noticias de fu Talud reflaurada. Layo. No lo eftá , Señor j del todo; pero mejorado fe halla. 'Tead, ¿Qué traes en efa vandejai Layo. No me atreví á deftaparla ; y afi , Señor , no podré decir lo que en ella fe halla ; que para el refpeto mió ' faber que á vos viene , baila. Paulino , Señor , mi Amo, á vos me envía y me manda, que I vuettros pies generofos . facrifique’ ofrenda efcafa, fi no digna por preciofa, eftremada por lo rara. Ttod. Llega , Layo , por tu vida, veré con que me regala Paulino j que fiendo fuys ( y en la ocafion en que íé halh 4 fatigado del dolor en el potro de la cama ) aunque no fea precióla ferá fineza eftremada. , ¿Mas qué miro , Cielos aot no es efta aquella manza" que hoi me dió aquel Horte y yo st Eudoíia ( í e í fcniúí como fínczi je mi amorofa eficacia ? T ragedia. jcomo Paulino la tiene ? ;y cómo Eudufia me engaña ^ 10 pena la mas cruel ! o duda la mas ingrata;:: yo. Admirado al parecer, vueitra Mageidad fe halla de lo efquifico y preciofo de tan graciofa manzana. ftoi. No habvis difcurrido mal » y ali , ponedla tapada íóbre efa mefa , y decid a Paulino , que es tan alta la fineza del regaio> Que mi Mageftad Cefarea esquíen puede folamente prevenir la digna paga. S C E N A II. Teod'^fio foto, \li os ’tei. jQué es efto , divinos Cielos ? j-jué es .efto , aleve fortuna? jali los bienes fe acaban ? pfi las dichas fe mudan ? En un dia fulamente, jcómo la flor que madruga, nace , crece y fe marchita, olor . fragancia y frescura? Qué es efto ? vuelvo á decir j ipero qué necia pregunta querer que me re (ponda «g'iíida vez una injuria? Válgame Dios , jqué marciales *n mi pecho noble luchan *cos de honor y venganza **> el vampo de una duda ! Es pofible que en Eudt fia <*Der pudo:;: ¡ó lengua injuftal calla, cela , y no atrevida manches el Sol que me alumbra. íPero qué importa ( ó dolor ! ) que mi lengua quede muda, íi el mifiTio honor que la enfrena es el mifmo que la impugna? Si callo el daño , coníiento } fi lo digo , me desiuftra: con que indeciíb , no tomo de dos veredas la una. Ello es precifo ( ay de mi ! ) elegir de las dos una ; y pues á folas eftamos, honor , falgamos de dudas. Todo el dolor que te incita, . todo el temor que te afufta conílfte en ver que otra mano tu mifmo fruto disfruta. O vil recelo , traydor, infiel lengua tartamuda, que dices lo que no Tabes, fin íaber lo que afeguras. Qiie á Paulino regálale la Emperatriz , con fegura fé de fer mi Amigo y deudo, la manzana no la imputa. Bien fe dexa conocer, . que no hai malicia , que arguya contra una íinceridad, que el temor no la conturba.- Porque es clara confequencia que l la ít fpecha deslumbra, que no me enviara Paulino el teftigo de mi injuria. Bien halla aquí caminaba el difeu í‘o , fi fañuda una memv ria no híeiefe perder al m ne la abuja. Quando á Eudufia pregunte por la manzana , con una relpuefta bien defabrida D z me 'PaulHo» me refpondio fin cordura. A la reípuefta añadió una mentira que afufia } dá materia á que el recelo mi niayor daño prefuma. La mentira en efte cafo fobre delito fe funda > porque á la verdad no encubre el que carece de culpa. jLuego aqui hai delito í fi : y aunque pequeño > no hai duda que fiendo en ella materia el menor no tiene efeufa. jO penfamiento cruel ! JO imaginación fañuda ! :ó manzana fementida ! tó ley la mas importuna ! |Es pofible , Cielos Santos, que he de firmar con mi pluma de mi efpofa , y de mi amigo la pena que los acufa ^ No puede fer , no es pofible, miente la fofpecha ruda, l^aulino es vaíallo fiel, jni efpofa candida y pura. gNo puede fer que efta fea Otra manzana que pulcra , fe parezca á la que di #n grandeza y hermofura? No puede fer. Que yo mifmo foi teftigo de que duran en mi memoria las fe ñas de fu lozana hermofura. Mil rodeos voi tomando, porque dure la difputa } y el recelo , que es fifcal, no llegue á hacer la concia fa. Pero en vano lo procuro j porque el recelo fe funda en hacer ver del contrario la mala íé de que ufa. I Hace tana futra (ici,!,,, la mentira que le acufa «..f. A ral Ví.rr« ) que á tal yerro , ni aun el le puede dar foldadura. ® iPuesen que ya me detengo ? del cariño fe facudan ® los afc(5los amorofos que la venganza repugnan. /f • t ^ 1Li « ^4 r\. la ^ ^ ^ ) a r o Muera Eudofia ( qué pefar ! muera Paulino ( ley dura! ) y muera yo del dolor de una y otra defventura. Mal haya , amen , ley tyrsni que ciega , torpe y fañuda al ofendido no dexa libre á perdonar la culpa. ^Pero como yo rae olvido de mentira tan afiuta, 'en donde el honor fe vé íi caduca , ó no caduca ? |Yo piedades amorofas? yo fufpir os , ¡qué locura es correfpouder finezas a quien mi daño procura ! Y a no hai piedad en mi pecli todo es rigor , ira y furia, pena , venganza , tormento, faña , rabia y deíventura. ¡O vil manzana, traydoral alhaja de la importuna, ¡difeorde Dioía infernal ! yo conoceré tu fruta. ^ ^ Pero Eudofia hacia qui Vitn*) ó fi en efta defventura hallafe , Cielos divinos, el defeargo de fu culp*. V 0 I se EN A III. Ttodofto y Eudofta. \ a vueílra Efperando » Señora j Alteza ha rato que aquí eíIoL fxíí. Vuellra fineza tengo , Señor» del todo experimen- tada» correfpundida debe fer » y amada con la eficaz rendida fé amorofa de an alma » que en el fuego mari- pofa arder como la mía fe interefa) bufeando nuevo sér en la pavela. Ttod. ^Tanto fuego fe encierra en vueftro pecho i íud. Tanto que en él no cabe » por ef trecho. Feod. Pues para que templéis tantos ardores» llegad á quel cenal que bordan fio- res, y en íu feno hallareis de nieve » ó hielo quien temple al abrafado Mongi- b lo. Parece que fufpenía habéis queda- do habiendo. ya el remedio exprimen- tado j Pací. Yo, S.ñor;:; Feod- Qué decis ? Hablad , Señoras ¿no me dixifieis vos ( habrá una ho- que os comifteis » Señora » la man- ^ "zana ? jcómo vino fegunda vez ufana a mis manos i qué es efto? ¿Vueftra Alteza 7* ragedia. t p por ventura mudo naturaleza? ¿qué , pudo lo divino , é inmutable un prodigio formar tan admirable ? Eud. No permitáis » Señor» que vuef- tro enojo de mi noble difculpa haga defpojo i porque ferá rigor » que perturbada quede la fé que os guardo amanci- llada. Teod. Nadie como yo, Señora» vueílra difculpa pretende j y afi ; pues yo me fofiego, Vueílra Alteza fe fofiegue» y junto á mi en eía filia un breve rato fe fíente» rcípondiendo fu cordura con la prudencia que fuele. Eud. De vueílra voz » gran Señor, toda el alma eíla pendiente. Eeod. Ya fon cumplidos íéis años que á mi Corte pretendiente llego tu Alteza á íéguir» contra fus mifmos parientes la inílancia de una bien corta hacienda::: mas ello cele» que no quiero fu pobreza fonrojo el menor le cueíle» y mas quando la fortuna con fu rueda inconíbquente, fuele dar lo que es mejor á quien menos lo merece. En Atenas » que es fu patria hija » nació de un fapiente Füofofo , en cuya efcuela aprendió de la eloquente minerva fabios preceptos» cuyos fílogifmos fuertes en fu retorico labio fueron eficaces fiempre; de forma » que el literato mas advertido y prudente» el 7 / el entrar con vos en lid de argumento fabio > teme ; mas que mucho ) fi en vos hallan las dos gracias concluyentes de hermofura y diícrecionj con perfección tan vehemente^ que íi Minerva ilumina lo dudo de vueílra mente, de Chipre la Diofa bella os comunica excelente el atradivo eficaz, que rendir á un mundo puede* Elle fue el medio que pudo, lo que impofible parece facilitar : pues por ellas gracias que en vos permanecen, midiendo ínmenfa diílancia, d^ lacro Trono eminente baxé á daros mi real mano contra razones prudentes de mi eftado , y en el Trono coroné vueftra real frente. Elle excefo , elle delirio, que de otro exemplar carece, por fineza Ungular á mi quexa )a engrandece, ^Es pofible que tu Alteza, olvidada fácilmente de quien foy , y de quien es, me haya dado ( ó rigor fuerte í J defpues de tantos honores y finezas que me debe, motivo para la quexa, que tendré deHmprudente eílilo 5 con que defprecia lo aue a mi mérito excede, dando por correfpondencia una mentira indecente, que oculta lo que declara, y declara lo que miente?;: vive Dios» fáulim, £«á. Señor , tu Alteza el ayrado enojo temple que podrá el fufto borrar ladiículpa de mi mente y fofocada á temores * ^con razón ninguna encuentre, y afi , a vuellra Mageftad le fuplico no fe altere, y ocupe otra vez la filia, que yo prometo fer breve. Q;Je naci pobre bien sé, hermofa , fácil fe entiende, que defdicha y hermofura nacieron de un parto fi;mpre. La difcrecion que tu Alteza en mi alaba , ya fenece, pues con todo mí faber ignoré lo que conviene. La diílancia de los dos es grande } y aunque parece que el fubir á vos fue mucho mucho mas hoi defeaece. No es hyperbole , Señor, realidad es , que la líente el honor que amancilláis con una fofpecha leve. Pobre vine á vos , es cierto, de los temporales bienes , pero rica de virtudes, que el pudor callo previene. Ojalá que vuellra Aluza nunca me hiciera mercedes, que aunque fon muy apreciableSj á todas el cambio excede. Efa manzana , Señor, que fonrojada parece • defiende con fu vergüenza la candidéz de fu nieve » por una de fus finezas vino á mi manoj y alegre, defpues de haber celebrado V (ni cftimacion como debe, de vueftro amor el cariño, de vueftro afeito el prefente, pasé al quarto de Paulino j y allí ( ay de mi! ) neciamente inoftré la manzana ( ó Cielos ! ) y callando de quien fueíe la dadiva , vi á Paulino inclinado á lo excelente de tan rara fruta : y yo fabiendo que le merece a vueftra Alteza favores declafe mas eminente, fe la di j y él , fiel vafallo, 0$ hizo de ella el preíénte. Efte es el calo , Señor, aunque no es el cafo efte que á vueftra Alteza le ha dado una razón aparente. El mentir indica culpa ; pero no fiempre el que miente arguye pecado grave, porque hay mentiras muy leves. Que yo comí la manzana dixe inadvertidamente, por evitar , no el delito, fino es que lo pareciefe. Hay genios tan aprehenfivos, que apenas el ayre mueve la menor ola del mar, quando la borrafca temen. Si es aprehenfivo un enfermo, ti Medico que es prudente, mejor que con las recetas le cura con lo que miente. Es vidrio el honor , Señor ; y aft , porque no fe quiebre, creo que ha de fer mejor que en efte eftado fe quede. De los recelos el polvo fe han de limpiar de tal fuerte. T* ragedia, que al paíkr el deféngano la terfa luna no quiebre. Bien sé lo que á mi me debo, bien sé lo que á vos fe debe, y sé que todo efte cafo, ni me agrava , ni os ofende. No hay que culpar el defeuido que es acción impertinente poner en materias tales cuidados que no merecen: fi en la opinión de tu Alteza - mi razón no fe eftablece, ja qué elpera de fu brazo el airado enojo fuerte ? mande quitarme la vida j mande que me dén la muerte, , que el que no fabe agradar harto delito comete. Y fi acafo no decreta lo que razón no confíente, Vueftra Mageftad me de licencia de que me auíénte* A Jerufalén defeo vifitar 5 donde venere de mi Redención dichola los lugares reverentes. jPero qué es efto , Señor ? jafí la efpalda me vuelve? jfin efcucharme fe vá? fe aufenta fin refpondcrme? deten el pafo , Señor, efcucha , mi bien , advierte. Pues el Sol fe auíénta, Cielos, fin duda que me anochece. SCENA IV. Pulquería y Eu.lofia. Pulq- ^Qué es efto , bella Eudofia llorando l i X . Paullnoi ¿vos de perlas el Aielo falpicando ? que nube de vapor el mas terreé* tre j parto filveftre, á empañar fe atrevió ( qué defcon- fuelo ! ) las bellas luces de fu hermofo Cíe- lo ? ¿qué es efto ? no reíponde vueftra Alteza % baile ya de trideza > dígame Ai dolor y que minorado dicen j que fuele fer comunicado. Anímefe tu Alteza. Eud. ¡O pena loca ! no cabe j gran Señora j por la bo- ca. Pulq. Poco mi amor la debe á vueftra Alteza^ ^ quando oculta fu mal de mi fíne* za ; con ella , por quien foy mil vezes juro,"" de fer en vueftro amparo fuerte murO) que á los combates de enemiga ay- rada> á cpfta de mi vida , aíégurada la vueftra quéde del peligro fuerte que pueda amenazar la infeliz fuer- te. £«íí. Nuevo tormento a mi dolor in- cita el vér que vueftra Alteza folicita íaber aquello mifmo ( ó pena fie- ra!) que ignorarlo en fabiendolo qui- fiera : mas pues es guflo vueftro y y yo fu hechura, negarfelo feria gran locura» Pulq. Pero efperad , Señora- Eud. ¡O dura fuerte! ¿fi ferá la fentencia de mi . Pulq.^üt hácia aquiJde la Guit| los Soldados con Criíafio fe acercan. Eud, Duros hados ! SCENA V. Pulquería , Eudofia , Crifafio , . Emorbio yX ropa de foliados. Eud. Todas fon Añas infauftas quantas oygo , y quantas veo, Críf. Guarde á vueftras Mageftades mil años piadofo el Cielo. Pulq. ¿Qué caufa , Layo , te mueve á tan grande Antimiento ? Lay. La mayor de' quantas pudo darme el hade mas adverfo. Murió mi Amo Paulino j mirad , Señora , fi tengo en pérdida, que es tan grande, razón para el fentiiniento. Pulq. Paulino murió ! Eud. Qué efeucho? ¡toda me ha cubierto un yelo! Crif. Si , Señora. Pulq. ?De qué fuerte ? Crif. A daros noticia veng® de cfa deígracia j y también a poner efte Decreto dtl Cefar , que el Cielo guarde^ en vueftras manos , creyendo que mi obediencia difculpe la precifion de traerlo, que un criado Alo debe obedecer á fu dueño. Pulq. ¿Qué manda el Cefar ? deci h jí Habla 9 no tengas ^recelo» y¡í Vuefttas Mageftades oygan lo fubftancul del decreto : ¡i)l dice el Cefar j mi Señorj (^ue por quanto en el gobierno vueílra Mageítad ha fído, jo fabia Pulquería ! el centro de los negocios mas arduos de elle dilatado Imperio^ confíderando canfados vueftros ombros de tal peíó^ y que vos por varias vezes con fu plicas 9 y con ruegos al Cefar le habéis pedido licencia 9 para que en quieto clauftrode una Religión ^ os dexe vivir el tiempo ^ que á vueftra vida faltare9 que fean figlos eternos } con fu natural benigno conviene con vueftro ruego ; y manda 9 que os ret iréis al Reíigiofo Convento que fuere mas del agrado de vueftro Chriftiano pecho» A vos 9 Eudoíla divina] condefcendiendo á les ruegos que habéis hecho al Cefar 9 man- da os d¡:pongais defde luego * cumplir la Romería de Jerufaléij 9 fabiendo que el equipage decent€9; que es regular al- fupremo honor de vueftra perfona9 oftá , Señora j difpuefto» hlj. Sobre mi cabeza pong09 ou léñal de que obedezco de mi hermano y de mi Rey jwtto y Gibio decretO] T tagedia, guftofa de que configó el mayor de mis defeos. Eud- Solo nos falta faber 33 el defgraciado fucefo de la muerte de Paulino, Layo. Y o lo diré. Crif. Calla j necio. Pulq. Efe cuidado j parece que indica grave mifte'rio í dilo tu } calla Crifaíio. Crif. Señora::; Puíq. Afi lo ordeno. Layo. ¿Vueftra Mageftad bien fabc que eftaba Paulino enfermo ? Piílq. Por leñas , que efta mañana una íangria le hicieron. Layo. Pues habiéndole dexado habrá dos horas content09 y ufano de haber al Cefar regalado efa manzana que eftá en efa meía j ó ¡Cielos f que la Mageftad propicia de Eudoíia le dio ] fabiendo que era de fu agrado ( j^^qué an- fia ! ) ^ al volver á íii apo!énto> de la Guardia los foldados al encuentro me falieron para no dexarme entrar j pero mis llantos y eftrsmos á eaufa de no haber orden contraria palb rae dieron. L,legué , Señora > á la caníay y encontré cadáver yerto á Paulino ( ¡qué dolor ! ) en fu mifma íángre envueltOi Dicen } Señora j que ha ftdo fu muerte ( yo no lo creo y caulada de haber quedado la venda floja j y difuelto E por 34 por la cisura la fangre de fus venas ; mas lo cierto es 5 que las feñas declaran lo contrario , pues encuentro la venda fobre la cama> el cabezal en el íueloj la ropa toda arrugada, las almohadas fin aseo, y de Toldados de Guardia todo el apofento lleno. Erta es la verdad del calo j y fi el declarado” es yerro, mi vida fin la de mi Amo para nada ya la quiero. Manden vueftras Mageftades caftigar mi atrevimiento. ÍBud. Qué laftima ! Layo. Qué dolor ! ¿Qué dices, Crílafio , de efto ? mas tu dirás , claro efiá, que obedeces á tu dueño. Ojalá fea verdad } mas fegun feñales veo, tu has de fer la perdición de mi hermano y de fu Impe« rio. iFaltaron á tu difeurfo los faludables confejos con que templar de Teodofio ' el ayrado enojo fiero ? ly quando tu no bañaras, porque no me diíleis luego avifo , para que yo pufiefe fácil remedio ? ¡un Vafallo tan leal, del mifmo Teodofio deudoj morir deígraciadamente, por algún dicho finiefiro ! yo bien coipzco a mi herma- no . Paulinó^ 1 yIopr»„,odefo I y a la prefente , ya eftá i arrepentido del yerro. If También conocí á Paulino 1 por leal, candido efpcjo} I y á ti también te conozco! que en el cafo no es lomeaps. Crif» Yo , gran Señora::; Pulq. No mas j y Tolo advertirte quiero, que ya que te quedas folo, al Celar le des confejos faludables y Criftianos, porque fino , yo te ofrezeo que lepa volver ayrada, dexando el blando fofiégo, para hacer que á mis pies baxe Ja cabeza de tu euello. Y ahora vueftra Mageftad me dé fus brazos , fupuefto que á Jerufalén íu viage parece tiene difpueílo. Eud. En ellos , fabia Pulquería, el alma cautiva dexo, ^ con que de vos tarde , ó nunca podré decir , que me aufentoj que pues habita donde ama el alma , con vos me quedo. I Pulq. Guarde el Cielo á Vueftra» teza I por favores tan fupremos. I Y ahora quede al defengaño de los Anales del tiempo la memoria de Paulino, y fu trágico fucefo, para que fea íli muerte el mas verdadero exemplo de la defdicha mayor, que exprimentarfe pudieron, pues en lo breve de un du; i tocando los dos eAremoS) fubió Paulino i mandar^ Tragedh, baxó 'Paulino a fer reo. *%* 7/1 lí Wcelona : En la Imprenta de Carlos Gibért y Tuto, Impresor y Lil>rerov 1